jueves, 2 de abril de 2026

La Semana Santa

Según avanzaba el día, el rumor mudaba en silencio, las conversaciones se hacían más nítidas y el aroma anisado calaba en todos y cada uno de los poros del horno. Con el renacer de la tierra, vuelven los olores a dulce, las buenas charlas, las correrías de la chiquillería entre lebrillos y canastas, los restregones de masa cruda… y el buen hacer de aquellas largas y espléndidas mañanas de arte gastronómico gestado en el saber popular.



2 comentarios:

  1. Es que no se puede entender la Semana Santa sin el aroma de lo que se gesta en una tahona. Los recuerdos se entrelazan fuerte.
    Gracias

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    1. Rosa, yo no lo entiendo de otra manera. Aunque cada vez son menos los olores y más las modas de las 'vacas gordas'

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