miércoles, 13 de junio de 2018

Slow Guadiato (lentas aguas lentas) o una propuesta de estructura para crear producto turístico

Pese a formar parte de la provincia de Córdoba y estar localizado en el zona centro septentrional de la Comunidad, el Valle del Guadiato (cuenca media y alta) se encuentra en un esquinazo de Andalucía, al otro lado del hilo (macizo) de Sierra Morena, a medio camino entre la Bética y Castilla, pasillo natural de comunicación entre las ciudades de Córdoba y Mérida. Este hecho lo condiciona enormemente, pues en cierto sentido lo ha aislado históricamente de los territorios ubicados al sur y poniente.

A la comarca le dan forma un conjunto de sierras de poca altitud, suelos formados por materiales antiguos (esquistos, cuarcitas, granito) y amplias planicies vertebradas en torno al cauce del río Guadiato. Geopaisajísticamente es continuación de su vecina cordobesa de Los Pedroches y muestra muchas similitudes con la comarcas linderas de la Serena (Extremadura),  El Valle de Alcudia y La Siberia (Castilla La Mancha). De hecho e históricamente, hay quien ha reclamado una macrocomarca o región histórica denominada bajo el neologismo Balutia, que no es otra que la Beturia Túrdula de los romanos  o la Fahs al-Ballut de época musulmana.

En líneas generales, podemos definir que su territorio está formado por un conjunto de penillanuras, campiñas de tierra calma y olivar, y dehesas salpicadas por efímeros chortales de agua, una abundante cañada ganadera y numerosas manchas de encinar, un paisaje sosegado, plácido, que discurre lentamente al ritmo de su río, no en vano llamado por los árabes como “río lento o manso”, y bajo la eterna custodia de gigantes de piedra y acero (castillos y castilletes mineros). Sus pagos, su paisaje cultural, bien podrían ser el escenario de un capítulo del Libro del Buen Amor, de las églogas de Garcilaso o las Bucólicas de Virgilio.

Durante los últimos 25 años, el territorio ha venido realizando un intenso trabajo con el fin de desarrollar en la comarca producto turístico, esfuerzo que ha sido vertebrado en torno a cuatro entidades de diferente carácter y dependencia: Grupo de Desarrollo Rural del Alto Guadiato (integrado por 6 municipios y gestor de las diferentes iniciativas de desarrollo económico emanadas desde Europa), Mancomunidad de Municipios del Valle Guadiato (formada por 11 municipios), CIT Guadiato (surgido a iniciativa de la Mancomunidad) y la Asociación ERA Guadiato (empresarios turísticos). En este sentido, cabe destacar la ingente recuperación de edificios de la arquitectura tradicional que han sido puestos en el mercado turístico como “casa rural”, la mayoría de gran tamaño, número de plazas y autenticidad, bajo la modalidad de alquiler completo.

Igualmente, se vino realizando un gran esfuerzo para desarrollar una red de caminos homologados (GRs, PRs y y Vías Verdes), que al día de hoy no gozan de una buena salud pues, anotando excepciones, se están descatalogando. Por el contrario, pese al intenso trabajo realizado para desarrollar lo que se ha dado en llamar “oferta complementaria”, que la mayoría de las veces es la que dota de “vivencias” a un territorio, el resultado ha sido prácticamente nulo (Cerro Cañas, Posadillas).

Del análisis de la información anterior, se llega a diversas conclusiones. La principal, la que ha de tener una posición de salida y en torno a la que deben girar todas las actuaciones a desarrollar es que el Guadiato es un territorio caracterizado por la fuerza de su paisaje cultural, un medio físico característico, que invita a conocerlo y vivirlo de forma intensa pero con calma. Humanizado durante milenios, es hoy el escenario ideal para desarrollar producto turístico que podríamos encuadrar bajo la tipología denominada como “slow”, una modalidad estrechamente vinculada en su nacimiento con la comida sana, elaborada con paciencia y tiempo, que muy sucintamente podemos definir con los siguientes adjetivos:

Lento, auténtico, local, ecológico, sustentable. Slow Guadiato, soportado sobre su paisaje sosegado y sus recursos, debe ofrecer experiencias muy creativas, vivencias y emociones muy personales, ¡inolvidables!

El turismo slow se sustenta sobre un concepto que aporta a la sociedad actual una clase de viaje que los desconecta de la agitada vida diaria y los transporta a vivir una experiencia totalmente fortalecedora, a ritmo lento para poder observar, complacerse e integrarse en el paisaje y su cultura. Una modalidad turística que aspira a lograr que el turista se detenga un instante a observar el paisaje y se desconecte de todo, formando parte del paisaje  involucrándose en el paisaje, con la comunidad local y el cuidado del medio ambiente.

Por tanto, con estos pilares y teniendo como hilo conductor, ya sea para crear producto, ya sea para promocionar el destino, la marca “Slow Guadiato”, la primera medida a tomar, por otra parte demandada desde siempre por la entidades del territorio, de carácter global y que ha de estar presente en cualquier actuación que se desarrolle es la de…

5.1- Regenerar el paisaje. La minería ha originado algunas zonas con un paisaje desolador, escombreras y cielos abiertos no restaurados, que configuran parte de la superficie de los términos de Belmez y Peñarroya-Pueblonuevo, principalmente, a lo que hay que añadir las ruinas de todas las fábricas existentes en el Cerco Industrial de esta última. Es necesario, por tanto, realizar un programa medioambiental que se centre en la restauración de los terrenos afectados por explotaciones a cielo abierto y que integre en el entorno las zonas restauradas.

5.2- En segundo término y para poder vertebrar el uso turístico de ese paisaje cultural, es necesario establecer una red de senderos bien definida, que estructure el  territorio, tenga entidad propia como experiencia turística y permita disfrutar con intensidad del paisaje, de la práctica de un buen número de actividades de naturaleza que ahora veremos (senderismo, fotografía, observación de flora y fauna, avistamiento de aves, observación astroturística, etc.) y que a su vez permita otras prácticas de diferente índole, como puede ser la visita de los diferentes recursos de carácter cultural, arqueológico y del paisaje minero. Aunque en esta línea se ha venido realizando un gran esfuerzo, la realidad es que pese al gran número de vías pecuarias de uso público y al potencial uso como vía verde de su antigua línea férrea, el amplio inventario de GRs y PRs que tenía homologados esta comarca está en fase de descatalogación por la falta de señalética y por el estado de abandono que han venido provocando actos de vandalismo. En esta línea, sería aconsejable la implantación de senderos con nombre propio y fuerza temática (de las aldeas, de los dólmenes, etc., según estudio de mayor profundidad).

5.3- La 3ª línea de trabajo, mucho más concreta, debe trabajar en la recuperación y puesta en valor turístico de recursos a título individual/grupal, cuya selección vendría condicionada por el desarrollo de los diferentes capítulos/líneas de producto slow guadiato. A modo de primera propuesta:

5.3.1- slow orange Guadiato: recoge aquella línea de trabajo que trabaja y oferta productos creativos que tienen como principal componente y escenario la cultura y los monumentos (turismo naranja). Podríamos enumerar productos del tipo: visita activa a museos y centros de interpretación, conocimiento interactivo de monumentos y paisaje minero, conocimiento activo y creativo del patrimonio arqueológico, utilización creativa de monumentos como escenario de actividades variopintas (recreaciones teatrales, recreaciones históricas, degustación novedosa de productos agroalimentarios, festivales de música, etc.),…

En este sentido, muy grosso modo, sería interesante:

-          Poner en valor y a disposición de uso turístico una selección de bienes patrimoniales que servirán de escenario para la creación de experiencias: red de monumentos modernistas y de origen civil, red de dólmenes y arte rupestre del Guadiato, Red Bélica del Guadiato (incluidos castillos, bunker, trincheras y arquitectura de Regiones Devastadas), etc.
-          Red de Museos y Centros de Interpretación Histórica y Minera, favoreciendo su utilización como puerta para conocer el paisaje Guadiato y siendo escenarios de otros usos y propuestas de producto.
-          Recuperación del Paisaje Minero (castilletes, minas, cortas, escoriales, etc.). En esta línea, y siempre desde el respeto a la protección y las posibilidades técnicas de ejecución, sería interesante crear un “Castillete Geoestelar”, dando uso a uno de ellos o utilizando, si no fuera posible, un  castillo sobre el que si se pudiera actuar (en la línea del Cosmolarium en Hornos de Segura, pero dándole también contenidos de tipo geológico).
-          Intervención integral, bajo la dirección de la Universidad de Córdoba, en Mellaria, como estilete para desarrollar un proyecto de turismo arqueológico viable en la comarca (véase, salvando la distancia, Cástulo en Linares).
-          Apoyar, aún más, el desarrollo de recreaciones teatrales masivas en la línea de la iniciativa tradicional “Obra de Teatro de Fuente Obejuna”. En esta línea y en los últimos años se han desarrollado otras como “Mellaria Restituta” o “Una mirada en el tiempo” que utiliza como escenario la población de Belmez.
-          Utilizar el paisaje minero y el patrimonio monumental como escenario musical.
-          Recuperación meditada del patrimonio industrial y ferroviario, de tal forma que pueda favorecer el desarrollo de un turismo industrial que permita conocer los procesos históricos acaecidos en los dos últimos siglos.
-          Desarrollo de Jornadas de Teatro y Literatura, que ponga en conexión la raíz “Fuente Obejuna” con el turista “tranquilo” y el turismo slow.
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5.3.2- slow green Guadiato: incide en un corpus de trabajo principalmente formado por productos creativos de índole natural, aquella oferta que tiene como escenario el medio natural del territorio, que, por otra parte, huye de actividades que podemos entender como estridentes para el modelo slow (como puede ser la caza o el turismo activo agresivo). Aquí tendrían cabida deportes de bajo impacto, como nordic walking, gimkanas, orientación o geocaching, observación de aves, astroturismo, actividades náuticas, caza fotográfica, micoturismo, pesca, geoturismo, etc.

Actuaciones a proponer son:

-          Restitución del Paisaje Minero.
-          Creación real y sustentable de una Red de Caminos Slow Guadiato (GRs, PRs, Vías Verdes, vías pecuarias, etc.).
-          Adecuación para uso recreativo de las láminas de aguas (en el marco de la normativa vigente y donde no se haya intervenido con anterioridad).
-          Adecuación para la visita de una serie de elementos del paisaje de interés geológico.
-          Equipar adecuadamente los puntos seleccionados para la observación óptima de aves.
-          Equipar adecuadamente los puntos necesarios para la observación astroturística y favorecer la acreditación como Reserva Starlight, tanto del destino como de los establecimientos.
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5.3.3- slow yellow Guadiato: esta línea, mucho más abierta, da cabida a productos creativos relacionados con la gastronomía local, el patrimonio etnográfico en general, las fiestas, etc. En este grupo son muy interesantes actividades/productos como visita activa con degustaciones a empresas y fincas agroganaderas, degustaciones agroalimentarias en monumentos y paisaje minero, celebración de fiestas y ferias de carácter agroalimentario y artesano, participación activa en procesos artesanos de carácter etnográfico, como la elaboración de pan, la participación en la vereda trashumante o la matanza del cerdo, etc.

-          Aunque ajeno al ámbito turístico, creación de empresas de interés agroalimentario y ecológicas. En un segundo capítulo y creando las condiciones idóneas, sería adecuada su indexación con la práctica turística mediante la visita a instalaciones y fincas, la participación en ferias y fiestas temáticas, el uso de sus manufacturas en acciones de producto, etc.
-          Recuperación de las vías pecuarias de la comarca y del patrimonio cultural que las identifica (pilares, abrevaderos, bardales, apriscos, etc.).
-          Realización de fiestas temáticas en la línea de las que ya se realizan (del pan, de la siega, etc.) y ferias agroalimentarias de carácter temático en la línea y dando un paso más de la desarrollada con el Quedo en Zuheros (del queso, del jamón, micológicas, del espárrago silvestre, etc.). Por otra parte y teniendo en cuenta el papel que ha tenido el grano, el pan y los equipamientos relacionados (hornos, eras, etc.), y teniendo en cuenta el impulso de los “panarras” sería interesante crear las condiciones para que Slow Guadiato sea reconocido por su aportación a la “cultura del pan”.
-          Creación de rutas de la tapa, recorridos gastronómicos, etc.
-          Recuperar y subrayar aquellos aspectos arquitectónicos y del paisaje que caracterizan a cada una de las aldeas.

5.4.- Intervenir en el modelo de producto ya establecido, sobre todo en alojamiento y restauración, incentivando el alojamiento en casa rural, de carácter tradicional, por habitaciones (bed and breakfast) y el hotel pequeño soportado sobre bienes del patrimonio inmueble histórico. Por otra parte, sería interesante la especialización de establecimientos en función del tipo de cliente y las necesidades especiales que éste requiere: birding, astroturismo, etc.

Desde la vertiente gastronómica, sería interesante promover una triple línea: mayor número de tiendas agroalimentarias especializadas con venta directa al cliente, desarrollo de restaurantes con cocina de kilómetro 0 y creación de empresas de oferta complementaria que hagan uso de estos recursos para la creación de su producto.

5.5- Ámbito territorial de implantación. Aunque el proyecto y de entrada debe intervenir en los seis municipios que forman parte del GDR Alto Guadiato (Fuente Obejuna, Peñarroya-Pueblonuevo, Belmez, La Granjuela, Valsequillo y Los Blázquez), la extensión a los cinco del medio Guadiato integrados en Sierra Morena (Espiel, Obejo, Villaharta, Villanueva del Rey y Villaviciosa de Córdoba) deber hacerse de manera gradual y una vez establecida la marca Slow Guadiato. Un caso diferente es la comarca vecina de Los Pedroches.

Siendo un continuo geopaisajístico, cuenta con producto agroalimentario de interés y con un interesante desarrollo, también turístico. La colaboración, en muchos aspectos, debe ser inmediata (ferias, producto con visita a instalaciones de Los Pedroches desde empresas de Guadiato, continuidad de senderos en una y otra comarca, etc.), la posible integración debe valorarse con mucha meditación y una vez consolidada la marca Slow Guadiato.

Fuente fotografía: Facebook Turismo Rural Alto Guadiato