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lunes, 27 de diciembre de 2010

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los geosenderos periurbanos, itinerarios...

Los geosenderos periurbanos, itinerarios para relacionar el entorno geológico con el patrimonio cultural y las costumbres y usos del suelo: el ejemplo pionero del Geosendero de “la Pizarrilla” (Baños de la Encina, Jaén)

Peri-urban geo-route as routes to connect geologic environment with cultural and ethnographic heritage: the pioneering case of Geosendero de “la Pizarrilla” (Baños de la Encina, Jaén)

Fernando García-García1, José María Cantarero2, Víctor Aranda1, Julio A. Calero1, Antonio Céspedes3

1 Departamento de Geología, Universidad de Jaén, Campus Universitario.
2 Empresa Pública para la Gestión del Turismo y del Deporte de Andalucía
3 Ayuntamiento de Baños de la Encina (Jaén)

Resumen

El Geosendero de “la pizarrilla” (Baños de la Encina, Jaén) es un itinerario autoguiado de interpretación geológica diseñado en 2010 y pionero por su trazado periurbano. Junto a la geodiversidad del entorno más próximo a la localidad, representado por su variedad litológica, de suelos, geomorfológica y, como consecuencia, paisajística, es el carácter extrarradio lo que confiere al itinerario una serie de singularidades respecto a otras geo-rutas. El perfil medio del visitante del geosendero está representado por el habitante del pueblo y por el turista cultural atraído por el castillo y casco histórico del pueblo. El material interpretativo debía atender a ambos colectivos y para ello fue fundamental la colaboración directa entre los miembros del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén y miembros del Ayuntamiento de Baños de la Encina, promotor del proyecto junto a la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte a través de la Iniciativa de Turismo Sostenible Sierra Morena. La estrategia utilizada para hacer más significativo el conocimiento geológico al paisano y al turista fue relacionar los elementos geológicos del espacio natural con el patrimonio artístico-cultural (uso constructivo y ornamental de las piedras), con localismos y toponimia, las costumbres, actividades y los usos pasados y presentes que los habitantes de la zona han dado al subsuelo (explotación de recursos mineros y de aguas subterráneas a través de los vestigios de las explotaciones: galerías, pozos, escombreras, fuentes,…) y al suelo (agrícola, forestal, ganadero y cinegético, resaltando los procesos de degradación y las alternativas de uso sostenible). Así, a través de un nuevo uso como es la divulgación del patrimonio geológico se cubre un objetivo de desarrollo social fundamental de estas rutas periurbanas que es, por un lado, la recuperación de un espacio habitualmente degradado como es el extrarradio de los núcleos urbanos (en el caso añadido de Baños con un alto valor etnográfico) y, por otro, diversificar la oferta turística enlazando turismo cultural y de naturaleza.

Abstract

Geosendero de “la pizarrilla” (Baños de la Encina, Jaén), is a 2010 year peri-urban geo-rute for geology interpretation. It is a pioneering geo-rute in showing the geodiversity (lithologies, soils, geomorphology and landscape variability) from the outer parts of the village. Inhabitants of Baños and cultural tourists will be the most usual visitors of the geo-route. Collaboration of members of the Department of Geology from the University of Jaen and members of the Town Council (the promoter of the project together with the Tourim Consejería through the Sierra Morena Sustainable Tourism Program) was important to approach the geology heritage to those groups of visitors. The interpretation panels stressed the relations between geological heritage and social and cultural heritage: ornamental stones, extraction of ground sources (mining and groundwater) and soil use and management (mainly focused in soil loss and soil sustainable use). The project of peri-urban geo-routes integrates the objectives of geology divulgation and social development. The social development is focused on the restoration of commonly derelict outer parts of the towns and villages, and on offer a new touristic alternative which links cultural and natural heritage.

Palabras claves: geosendero, interpretación geológica, divulgación, geodiversidad, uso y gestión del suelo, Baños de la Encina, Jaén

Keywords: geo-route, geology interpretation, divulgation, geodiversity, soil use and management, Baños de la Encina, Jaén

Introducción

Los geosenderos o geo-rutas son itinerarios que pretenden acercar el valor del patrimonio geológico de un determinado lugar a quienes los recorren (Carcavilla et al., 2007, Carcavilla, 2007). Estos recorridos geológicos interpretativos autoguiados están diseñados para que el caminante (algunos pueden total o parcialmente ser recorridos en vehículo) conozca algunas características del espacio natural mediante un trazado en el que están establecidas una serie de paradas donde se centra la interpretación. Además de paneles en las paradas, un folleto explicativo y una guía suelen completar el material interpretativo (Carcavilla, 2007).

La particularidad del Geosendero de “la Pizarrilla” de Baños de la Encina (Jaén), respecto a otras geo-rutas, es su trazado periurbano. A la privilegiada geodiversidad del entorno más próximo del pueblo, en especial su variedad litológica y como consecuencia la diversidad paisajística, se une la posibilidad de relacionar directamente la geología con el patrimonio artístico-cultural y las costumbres y los usos que los habitantes de la zona han dado al suelo. Esta vinculación directa le confiere su principal singularidad respecto a otros itinerarios de interpretación geológica. En este trabajo se pone en valor este geosendero pionero como modelo de referencia de este tipo de geo-rutas periurbanas.

El proyecto del geosendero

El proyecto tiene como promotor al ayuntamiento de Baños de la Encina (Jaén) y a la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte a través de la Iniciativa de Turismo Sostenible Sierra Morena, que gestiona ADIT Sierra Morena. La iniciativa surge con el fin de dar a conocer el patrimonio geológico y etnográfico como premisa para valorarlo y preservarlo; y la de diversificar el territorio y los contenidos de la práctica turística local hasta ahora excesivamente encorsetada al castillo y al conjunto histórico de Baños de la Encina. El pueblo de Baños de la Encina tiene el privilegio de estar rodeado por un conjunto de espacios de propiedad municipal, históricamente usados por el Común (fuentes, pilares y abrevaderos, eras de pan trillar, canteras, rajales de colmenas, caminos, zonas de pastos, etc.). En los últimos años, con el abandono de estos usos históricos y una nueva concepción agrícola local en la que el olivar tiene un papel principal y los usos tradicionales hortícolas y ganaderos han desaparecido, este “limes” entre lo poblado y lo agrario iba convirtiéndose lentamente en una suma de escombreras y basureros ilegales en los que los ingenios tradicionales se arruinan y los caminos históricos van desapareciendo bajo el desuso y el efecto de los arados de los tractores.

La actuación “Geosendero de la Pizarrilla” tiene como justificación principal transformar este rosario de escombreras y basureros en un eje circular donde se ponga en valor la geodiversidad del entorno y paralelamente se recupere todo un bagaje etnográfico singular sin el que no se puede entender la historia de este municipio. Se ha realizado una intensa labor de recuperación de trazados y firmes de los caminos históricos (dándoles unidad bajo el geosendero) como estrategia indispensable para implementar la iniciativa. Gran parte de los espacios tradicionales de uso público, como pozos, alcubillas o majadas, han sido habilitadas como áreas de uso recreativo equipadas con bancos de madera, mesas tipo picnic, agua, vegetación autóctona (recuperación del monte mediterráneo) y zonas de arbolado y sombra. Los paneles de interpretación implementados son del tipo “mesa panorámica” según “manual de señalización de Uso Público” de la Consejería de Medio Ambiente. Es de subrayar que los hitos o señales de dirección de sirven de apoyo en cruces y en la continuidad del sendero, han sido realizados, según la tradición local de construcción de mojinetes separadores de propiedades agrícolas, con lajas de pizarra autóctona. La estricta señal de dirección, que sigue los criterios para Sendero de Pequeño Recorrido recomendados por la Federación Internacional de Senderismo, está tallada en arenisca y va incrustada en el frente del mojón.

Baños de la Encina y su entorno geológico

La localidad se encuentra al norte de la provincia de Jaén, a 50 km de la capital, en las primeras estribaciones al sur de Sierra Morena, a 420 m de altitud sobre el nivel del mar. Desde el punto de vista geológico, la localidad se asienta en el límite entre dos de los grandes dominios geológicos de la península, el Macizo Varisco Ibérico representado aquí por pizarras plegadas y granitos paleozoicos (edad 400-300 millones de años) que conforman Sierra Morena, por el lado occidental, y las margas y areniscas marinas miocenas (edad 9-8 millones de años) de la Depresión del Guadalquivir, por el lado oriental (Fig. 1). El accidente tectónico de la Falla de Baños, cuya traza rectilínea cruza el pueblo, separa el bloque sureste hundido donde afloran los materiales de la Depresión del Guadalquivir del bloque noroeste levantado donde afloran las rocas metamórficas e ígneas de Sierra Morena. El Castillo de Baños y la mayor parte de las casas de la localidad están cimentadas sobre bancos de areniscas rojas depositadas por ríos (edad entre 250-205 millones de años) que se disponen horizontales y discordantes sobre las pizarras y el granito (no en vano esta unidad de areniscas es conocida como Cobertera Tabular). Mirando hacia el sur desde el pueblo se divisa, al otro lado de la Depresión del Guadalquivir, la silueta de las Sierras de Cazorla, Mágina y Sierra Sur que configuran el frente montañoso de otro gran dominio geológico, la Cordillera Bética.

Descripción de los elementos geológicos en el geosendero

El geosendero de Baños de la Encina es un circuito periurbano que en su longitud de poco más de 6 km recorre la privilegiada geología del entorno del pueblo. El geosendero atraviesa litologías representativas de los tres tipos de rocas que existen en la naturaleza: ígneas (granito), metamórficas (pizarras) y sedimentarias (areniscas y margas). Cuatrocientos millones de años y dos orogenias separan la roca más antigua (pizarras carboníferas) de la roca más joven (areniscas y margas miocenas) que atraviesa la ruta. El caminante se encontrará con diferentes estructuras geológicas de tipo tectónico como pliegues (en las pizarras), diaclasas y fallas; cuerpos de rocas ígneas plutónicas (dique de granito), y contactos litológicos de tipo estratigráfico (discordancia entre las pizarras plegadas y los estratos de areniscas horizontales suprayacentes). Esta variedad litológica y estructural condiciona también la variedad de suelos y elementos geomorfológicos como elementos fundamentales en la diversidad paisajística: modelado alomado en pizarras, modelado estructural ligado a las familias de diaclasas, relieve en (cuasi-) mesa donde se asienta el pueblo y modelado en bolos por meteorización del granito. Esta geodiversidad del entorno más próximo al pueblo es la que se ha tratado de poner en valor en los paneles interpretativos apostados en las 9 paradas a lo largo del itinerario. Los paneles resaltan con títulos atractivos algunas de estas singularidades y giran cada uno alrededor de un tipo de roca o suelo. En los paneles, donde se combina texto, fotografías y dibujos interpretativos, se ha optado en unos casos por interpretar el elemento geológico (panorámica o afloramiento) a pie de panel y en otros casos a interpretar los elementos geológicos que el caminante puede contemplar a lo largo del tramo comprendido entre el panel anterior y el posterior. La relación de paradas/paneles son las siguientes: Panel 1 (El relieve alomado de las pizarras) dedicado al modelado litológico y estructural en las pizarras; panel 2 (Suelo de pizarras); panel 3 (Pizarras: minerales y minería) que gira sobre las explotaciones mineras de filones ricos en minerales de plomo, plata y cobre; paneles de la parada 4 (Un mirador a la Depresión del Guadalquivir y Suelo de olivar) enfocados a explicar, por un lado, cómo era el mar donde se depositaron las rocas sedimentarias ricas en fósiles que se pisan en esta parada, panel 5 (Suelo de la vega); panel 6 (Baños de la Encina: un pueblo hecho a la medida de sus piedras), subrayando la especial presencia de las distintas “piedras locales” en las construcciones arquitectónicas y en los usos e ingenios etnográficos locales; panel 7 (Las lajas plegadas de las pizarras) donde la pizarrosidad y los pliegues son los protagonistas, panel 8 (Dique de granito) donde se explica desde la génesis de este cuerpo de roca ígnea hasta los procesos de meteorización que configuran el suelo, y panel 9 (Un pueblo sobre una mesa de areniscas rojas) donde se describe la roca sobre la que se asienta la mayor parte del pueblo.

El Geosendero de “la pizarrilla” como vínculo entre entorno geológico, patrimonio cultural y costumbres y usos del suelo de los habitantes de Baños de la Encina

El perfil medio del visitante al geosendero de “la pizarrilla” va a diferir del que visita geo-rutas desarrolladas en espacios naturales, alejadas de núcleos urbanos, donde el visitante busca contacto con la naturaleza y demanda actividades de ocio (Carcavilla, 2007). Por su proximidad al núcleo urbano, serán dos grupos de visitantes los que atraiga el geosendero. Los habitantes de Baños de la Encina serán los que con más asiduidad transiten por el geosendero y se acerquen a los paneles interpretativos. El otro grupo de visitantes será el de aquellos que lleguen atraídos por el patrimonio cultural de la localidad a la cabeza del cual está su imponente fortaleza que hace de la villa visita obligada en la Ruta de los Castillos y las Batallas. Así, el trazado periurbano del geosendero se convierte en una magnífica oportunidad para relacionar los elementos culturales del pueblo, principal atractivo del turista, así como las costumbres y usos del suelo de los habitantes de la localidad con su entorno geológico. Algunos de los paneles interpretativos pretenden relacionar estos aspectos:

1. Las areniscas rojas triásicas como losa de cimentación: La ubicación y configuración del Castillo de Baños y el asentamiento urbano medieval están íntimamente relacionados con los estratos horizontales de areniscas rojas. Estas areniscas ricas en cuarzo son la losa natural sobre la que se ha cimentado la fortaleza. La resistencia a la erosión de las areniscas y su disposición horizontal favorecieron una morfología del terreno plana y elevada sobre los materiales menos resistentes que las rodea. Esta forma del relieve recibe la denominación geomorfológica de relieve en mesa y, desde luego, cumple los principales objetivos que busca cualquier fortaleza medieval.

2. Rocas ornamentales: Calles de adoquines de cantos rodados de cuarcitas permo-triásicas, iglesias y casas señoriales de muros construidos con bloques de areniscas rojas triásica o escaleras forradas de pizarra son algunos de los usos ornamentales que se ha dado en el pueblo a las rocas que atraviesa el geosendero. La alta dureza y baja tenacidad del cuarzo hace de las areniscas rojas, conocidas con el nombre canteril de “piedra asperón”, la roca del entorno más utilizada en construcción y labra.

3. La pizarra y el agua: El pantano del Rumblar se extiende al oeste de la localidad y es visible desde distintos tramos del geosendero, por lo que en los paneles se trata la impermeabilidad de la pizarra, roca donde se emplaza la presa y que ocupa la mayor parte del vaso del pantano asegurando su estanqueidad. El comportamiento impermeable favorece la escorrentía sobre la infiltración, haciendo que suba rápidamente el nivel del pantano en época de lluvias. Las galerías y pozos mineros excavados en las pizarras son zonas de alta transmisividad que pueden comportarse como almacenes de aguas subterráneas, al igual que el contacto litológico entre pizarra y granito (como es el caso de la Alcubilla -fuente y pozo- o el denominado Pocico Ciego, bajo la Piedra Escurridera y en la cabecera del arroyo de la Alcubilla).

4. Usos lúdicos de las rocas: Las formas redondeadas de los elipsoides de granito generadas por la acción de los agentes de meteorización son usadas como un original tobogán pétreo conocido como “piedra escurridera”.

5. La utilización de localismos geológicos como las diferentes menciones con las que los paisanos hacen referencia a alguna roca o paraje han sido incluidos en los paneles para favorecer el acercamiento de los lugareños a las interpretaciones (p.e. piedra de asperón para referirse a las areniscas triásicas o piedra bermeja para referirse al granito).

6. Patrimonio minero: A lo largo del geosendero se encuentran o divisan vestigios de explotaciones mineras subterráneas (galerías, pozos y edificaciones a pie de pozo, y escombreras) de finales del s. XIX y principios del XX cuando el distrito minero Linares-La Carolina llegó a ser principal productor mundial de plomo y, en menor medida, de plata y cobre (Gutiérrez-Guzmán, 1999). Las galerías y pozos se excavaron para intersectar los filones ricos en sulfuros metálicos, principalmente de plomo y plata como galena o minerales de cobre como malaquita, encajados a favor de fracturas verticales en pizarras y granitos. En las escombreras de estas minas aún pueden encontrarse abundantes ejemplares de estos minerales.

El geosendero de Baños como referente para futuras geo-rutas periurbanas

A raíz de la experiencia en el Geosendero de “la Pizarrilla” de Baños de la Encina (Jaén) se resume a continuación algunas de las singularidades de este tipo de itinerarios respecto a otra oferta de geo-rutas. Una función de desarrollo social que tienen estos geosenderos es la recuperación mediante el uso divulgativo del entorno degradado del extrarradio. El extrarradio como límite entre población y su entorno geológico ofrece un marco ideal para relacionar el patrimonio geológico con el patrimonio artístico cultural y con las actividades y usos del suelo que en el pasado y presente ejercieron los pobladores. El material interpretativo de los geosenderos periurbanos debería diseñarse teniendo en cuenta el visitante promedio fundamentalmente conformado por dos colectivos, los habitantes de la localidad y el turista cultural. Para hacer significativa la divulgación del entorno geológico hacia el primer colectivo, es necesario el diseño del material interpretativo en estrecha colaboración entre geólogos y habitantes (para el geosendero de Baños colaboramos miembros del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén y miembros del área de turismo del Ayuntamiento de la localidad). Algunas de las vías que pueden ser utilizadas en los paneles interpretativos para atender a estos visitantes, y que son singulares respecto a las geo-rutas diseñadas en espacios naturales, son las referencias a costumbres, localismos geológicos (toponimia con valor geológico, terminología local aplicada a rocas y estructuras geológicas) y usos del suelo de los paisanos, referencias al uso constructivo y ornamental de las rocas del entorno en el patrimonio artístico-cultural de la localidad, referencias a actividades pasadas y presentes ligadas a la explotación de recursos geológicos como minerales y acuíferos, referencias a las relaciones entre obras ingenieriles y geología, entre otras formas de acercamiento del patrimonio geológico al visitante.

En resumen, pueden definirse los geosenderos periurbanos como itinerarios inmejorables donde darse la mano elementos del patrimonio natural y cultural. Como botón de muestra de esta asociación, en este caso, entre patrimonio geológico y arqueológico-etnográfico, el Geosendero de “la pizarrilla” se cruza con el Sendero del Bronce (PR A-288) también de recorrido circular en torno al pueblo de Baños de la Encina.

Agradecimientos

Este trabajo ha sido soportado en el marco del convenio entre el Departamento de Geología, a través de la OTRI de la Universidad de Jaén, y el Ayuntamiento de Baños de la Encina (Jaén).

Referencias

Carcavilla, L., López-Martínez, J., Durán-Valsero, J.J. (2007) Patrimonio geológico y geodiversidad: investigación, conservación, gestión y relación con los espacios naturales protegidos. Instituto Geológico y Minero de España, Madrid, 360 pgs.

Carcavilla, L. (2007) La divulgación de la Geología en espacios protegidos: Las Geo-rutas del Parque Natural del Alto Tajo (Guadalajara), Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, (15.1), 65-76.

Castelló, R., Orviz, F. (1974) Hoja 884 (La Carolina) del Mapa Geológico de España 1:50.000, Servicio de Publicaciones del IGME, Madrid.

Gutiérrez-Guzmán, F. (1999) Las minas de Linares. Apuntes históricos. Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Minas de Linares.

(Artículo que se expondrá en El I Congreso Internacional “El Patrimonio Cultural y Natural como motor de desarrollo: investigación e innovación” que se celebrará en la Universidad de Jaén los días 26, 27 y 28 de enero de 2011, y que se enmarca dentro del Proyecto Campus de Excelencia Internacional en Patrimonio Cultural y Natural que está promovido por las diez universidades públicas de Andalucía).

lunes, 20 de diciembre de 2010

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mesas panorámicas "Geosendero de la Pizarrilla" (Baños de la Encina) 1

¡Acabadas! Por fin se nos ha entregado la maquetación definitiva de las 9 mesas panorámicas que capacitarán a nuestro geosendero para que sea autoguiado. Ya están en fábrica, así que en breve podremos colocarlas en el lugar pertinente. Avanzo las tres primeras que van ubicadas a lo largo del Camino de la Cueva de la Mona (o de la Niña Bonita), aunque a mí me guste llamarlo "Ancho", evocando a su parejo que hoy ocupa la carretera de Bailén.




Un excelente trabajo que hemos de agradecer a la sabiduria del equipo del Departamento de Geología de la Universidad de Jaén (Fernando García-García, Víctor Aranda y Julio A. Calero), a la cretividad de Antonio (Artifactum), al apoyo de Cati Sabalete por creer en nosotros y en nuestros proyectos (Prodecan), a la eficacia y constancia de Lore Rodríguez, a los buenos consejos de Antonio Céspedes y al granito que haya podido poner un servidor.

lunes, 13 de diciembre de 2010

El Cable aéreo de El Centenillo (Baños de la Encina)

Las vicisitudes que hubieron de pasar los primeros directivos de la empresa minera de El Centenillo, en relación con las comunicaciones y el transporte de las cargas (tanto mineras como de suministros), debieron ser bastante dificultosas. Los primitivos transportes con acémilas de mulas por el pedregoso camino de herradura, tan sólo mejorarían en parte con la construcción de la pista de tierra a La Carolina. Como dejaba escrito el buen centenillero Francisco Pérez Rayo en sus “Añoranzas y recuerdos de El Centenillo”: “…causan asombro las añejas fotografías de aquellos tiempos, en las que se ven recuas de hasta cuarenta mulas tirando de un enorme carromato, todo de hierro, el legendario Carretón, cargado de voluminosas calderas…”

El 8 de noviembre de 1911, el ingeniero jefe del distrito minero hace saber que Arturo Gerald Romer, representante de la Sociedad New Centenillo Silver Lead Mining Cº Lt., ha solicitado autorización para la construcción de una nueva línea de transporte por cable aéreo entre las minas de El Centenillo y el apartadero de ferrocarril de Linares a La Carolina, situado entre los kilómetros 24 y 25 del mismo.

Al fin de este período, en 1913, se ponen en servicio tres cables aéreos de verdadera importancia: uno, desde las minas de "El Centenillo" a la línea del ferrocarril de Linares-La Carolina, entre sus kilómetros 24 y 25, con longitud de 12.500 metros, sistema Pahlig, accionado por motor eléctrico de 23 kilovatios. El segundo cable, también del mismo sistema, está destinado al servicio del grupo minero "El Guindo"; y se compone de dos tramos, de los cuales, el primero, va en línea recta desde la estación de carga de "El Guindo" hasta la estación motriz de "La Manzana", salvando 107 metros en longitud de 870, mientras que el segundo va desde la estación de "La Manzana" a la de descarga en la estación del ferrocarril de La Carolina, con longitud de 6.470 metros. Pertenece al tercer transporte aéreo a la sociedad "Minas de Castilla la Vieja y Jaén", destinado al servicio desde el grupo minero "El Sinapismo" a la mina "Rafaelito", y desde ésta al apartadero situado en el ferrocarril de Linares-La Carolina, a distancia esta última estación de unos 300 metros.

El cable aéreo de El Centenillo tenía una longitud total de de 12.500 metros y estaba dividido en dos tramos; uno, desde el grupo minero hasta la margen izquierda del río Grande, en la Pasada del Castaño, y otro, desde ésta al apartadero. En la Pasada, el cable cambiaba de dirección, formando un ángulo de 160º. Entró en servicio en 1913. Por la Estadística Minera de ese año, sabemos que era de sistema tricable, construido por la casa Eöhlig, de Colonia, accionado por un motor eléctrico A.E.G. de 23 kw que estaba alimentado por un central instalada en las minas que transformaba la energía de 2.100 V a los 120 V con los que funcionaba. La capacidad de los baldes era de 180 litros y su carga máxima de de 300 kg cada uno. Se desplazaban a 2,5 metros por segundo y la instalación estaba calculada para transportar 100 t diarias en jornadas de 10 horas. Estuvo en servicio hasta 1958 y, a partir de esa fecha, los transportes de mineral y materiales se realizaron por medio de camiones.

Este funicular de carga, conocido como El Cable (de cable aéreo), alcanzaba en un principio hasta la llamada “Pasada del Castaño”, en el río Grande, con un recorrido de casi 4 km. Sobre el año 1913 se prolongó en un total de 12 kilómetros rectilíneos, rozando cimas y soslayando profundos barrancos, hasta alcanzar la Estación-apartadero, en el primer tercio del ferrocarril Carolina-Linares (el Trenillo). Gruesos cables de acerado alambre, fijados en altas columnas, servían para el rodar de las acanaladas poleas de las que pendían las vagonetas. Éstas, a su vez, eran impulsadas por una ligera cuerda móvil que se deslizaba sobre otras poleas, adosadas a las mencionadas columnas metálicas.

La fuerza motriz del Cable, radicaba en la terminal de El Centenillo. Al principio, producida por máquina de vapor surtida de una vieja y voluminosa caldera que, semejando una locomotora varada, se resguardaba en un cobertizo anejo a la terminal. Su larga chimenea, que traspasaba el tejado, volvió a escupir espeso y negro humo veinte años más tarde, cuando el potente motor eléctrico viose privado de energía, en las restricciones de los cuarenta.

Un ágil y arriesgado operario, llamado “guarda-líneas”, vigilaba el buen estado de conservación del Cable. Su peligroso oficio, en un continuo encaramarse en columnas y vagonetas en marcha, estuvo salpicado de accidentes, casi siempre mortales; manteniéndose ocupado el empleo gracias a un atractivo sobresueldo.

A finales de los años cincuenta fue suprimido el ferrocarril Carolina-Linares, lo que llevó aparejado el desmantelamiento del viejo Cable del Centenillo.

Aún podemos observar las chapas de la techumbre de las naves, en las que aparece el sello del puerto británico de embarque, y la excelente factura de sus muros de pizarra, cuya fábrica se presenta al modo “espina de pez”.

Texto extraído de las siguientes Fuentes para su presencia en la web de "Paisajes Mineros de Jaén":

1.- “Historia de una ciudad: La Carolina, 1767-1967” de José Rubio González (1967).
2.- “Añoranzas y recuerdos de El Centenillo” de Francisco Pérez Rayo.
3.- “Minería en Sierra Morena: 1.- Desde el Argar a Linares; 2.- El distrito minero de La Carolina” de Francisco Gutiérrez Guzmán (2007).

Fotografía gentileza de la "Asociación de Amigos de El Centenillo"

lunes, 29 de noviembre de 2010

De "verea"

En relación con mi entrada sobre el mundo del toro en Baños de la Encina, y gracias a un anónimo amigo, me ha llegado la noticia que desde la Sierra de Segura y su vecino meridional, el Altiplano, ha arrancado la "Verea" con dirección a nuestra sierra. Todo un bien inmaterial de carácter endémico que debemos airear en estos días de malos vientos. Os dejo el enlace:

http://murciataurina.blogspot.com/2010/11/camino-de-sierra-morena-la-vereda-2010.html

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Estreno del geosendero de la Pizarrilla

En el marco del programa Raíces que desarrolla el área de turismo y medioambiente del ayuntamiento de Baños de la Encina con la participación de los centros escolares de la localidad, se ha estrenado el Geosendero de la Pizarrilla como equipamiento didáctico y deportivo. Han sido los niños y niñas de los dos cursos de 1º de ESO quienes han realizado por primera vez este itinerario de la mano de dos de sus profesores y Susana, la guía intérprete de nuestro Museo del Territorio.

Le pedí a Susana que me pasara algunas fotos e impresiones de la experiencia y, como Susana es una "burra", me ha mandado un testamento; así que casi se lo he fusilado (con su autorización) y lo he transformado en un cuaderno de bitácora de la experiencia. Os lo dejo:

Profesores: Rosa María Escribano Vitón, profesora de Matemáticas, y Francisco Javier Muñoz Hidalgo, de Lengua y Francés.

Guía: Susana Martín, Guía interprete del Museo del Territorio.

Todos puntuales, a las 10,15 am, en las gradas del IES Bury al Hamma. Allí nos organizamos en 6 grupos de 5 alumnos cada uno, correspondiéndole a cada grupo un tipo de roca de las que después veríamos: pizarra, arenisca roja, cuarcita, arenisca marina, granito y pórfido (granito con feldespato alterado, rojo).

Reparto de tareas. Objetivo práctico: nos han encargado hacer el mapa del Geosendero y observar, claro está, las formaciones rocosas que lo componen y el entorno que éstas conforman. Cuando se dijo a uno de ellos tenía que llevar la brújula e ir marcando en el papel los cambios de rumbo se quedaron expectantes. Uno de los maestros, Francisco Javier, dijo que había que hacer la foto del antes y del después. A los profesores se les veía bastante animados, aunque sin saber exactamente qué íbamos a hacer y a ver,... Agustín se quedó con ganas de acompañarnos.

Comenzamos a caminar aproximadamente a las 11,15 horas. En el primer hito, primera parada y recordatorio de tareas: lo de dibujar, como que lo llevan un poco mal, pero los que mejor lo hacían del grupo cogieron lápiz y el papel y a la faena. Explicación, un poco más pesada, de la Historia de la Tierra. Desde el inicio nos fuimos parando para ver los materiales que había en el suelo recogiendo muestras: fueron selectivos, se animaron bastante preguntando si era o no era un tipo de roca u otra.

Parada en la Cueva de la Mona (Niña Bonita): ¡se metieron TODOS! vamos, incluidos los profesores que fueron los primeros. Luego se sentaron en el bardalillo y tocó explicación.

Continuamos y paramos también junto a las areniscas marinas de color amarillo, que todos tocaron y cogieron para la muestra y se fijaban en detalles como cualquier tipo de agujero, hasta les llamó la atención unos buitres que pasaron en ese momento por allí.

Cruzamos el sendero y volvimos a parar en la “era de Casas”. Continuamos hasta el Pozo de la Vega, donde llegamos aproximadamente a las 12,15 horas. Allí estaban Loren y Dionisio limpiando el pozo y echando de nuevo los bichejos que salían con los cacharros (insectos), alimento de tiros y ranas. Fue toda una suerte porque hubo ocasión para comentar cómo funcionan las aguas subterráneas en Sierra Morena y, algo muy importante (Susana afirma que lo machacó y lo machacó): buenas prácticas medioambientales y sentido común a la hora de cuidar las aguas. Aquí José Fernando se puso malito.

Continuación hasta la Huerta Zambrana, que les llamó mucho la atención. Seguían cogiendo piedrecillas sin que se les dijera nada. Continuación hasta el cruce y explicación de la señalización que vamos a ir viendo (la del Geosendero, la del PR A289 de la Verónica y la del GR 48 de Sierra Morena). Pensaron que se iba al santuario de la Virgen de la Encina. Los profesores ya hacían comentarios del tipo: "esto está muy bien".

Cuando llegamos a la altura del cordel de Guarromán, paramos y tocó explicación de los usos históricos de los caminos y cañadas, propiedad, tamaño, etc. Al llegar de nuevo a una zona de contacto (falla de Baños), nueva explicación, ¡ahora les quedó bastante más claro! No protestaron en ningún momento. Al llegar a la zona de la Piedra Escurridera se echaron a correr para coger sitio y escurrirse, claro, lo que haríamos todos.

A partir de aquí hubo paradas múltiples para ver los arroyos, las charcas, que tenían habitantes (escuerzos), las setas, un nido caído, la araña del nido,... De nuevo, el maestro quiso la foto de familia sobre las pizarras levantadas y quebradas por el contacto con el dique de granito y hablamos del bosque mediterráneo. Cuando se llegó a La Alcubilla, hicimos una buena parada; leímos entre todos el panel sobre el sistema hídrico del Cerro de la Calera; a la muchachilla que leyó el primer párrafo dedicado a los más pequeños le hizo gracia lo de los "mazacotuscos" (simbólicamente, los primeros habitantes de Baños que explotaron las canteras de arenisca del lugar denominado calle de “Las Piedras”, hoy calle de los Riscos situada sobre el Mazacote, origen artificioso del apelativo); luego, todos querían leer algo. Serían las 13,30 horas cuando marchamos por el Camino de San Lorenzo. En este punto el profesor reconoció que estaba gratamente sorprendido por el itinerario y que tenía intención de aprovecharlo; ambos profesores pidieron más documentación sobre los senderos y, en concreto de éste (se les argumentó que se está trabajando en un cuaderno de campo y en los hitos interpretativos), es más, pensaban aprovechar alguno de los que los alumnos hubieran dibujado para tener el máximo de referencias posibles, ¡fenomenal!

Llegamos al cruce de Piedras Bermejas, nueva parada con nuevas actividades: se habló del granito y del hábitat que conforma para determinadas especies, cómo hacer una brújula con una aguja sobre el agua, leer poemas relativos a las rocas y jugar a la Rosa de los Vientos, algunos no querían dejar de jugar.

Sobre las 14,15 horas encaramos el tramo final, con vacas (mansas) y todo. Ya iban comentando lo que iban a comer y a beber. Y despedida en el Instituto.

Los profesores en todo momento fueron atentos a las explicaciones, mandaban callar y ordenaban a los chicos para algún elemento en concreto se viera mejor,... Este Geosendero es muy particular, muestra no sólo las piedras y la Historia de la Tierra a secas, es partícipe de las historia humana a través de sus piedras.











viernes, 22 de octubre de 2010

Así va la Alcubilla

Tras la intervención de limpieza, desbroce de maleza y recuperación de los pozos, se han sacado a la luz los rebosaderos de pozo y alcubilla con sus respectivos canales. El agua de la alcubilla se ha reconducido a nuevo pilar, realizado según las pautas tradicionales, que permite retener el agua para distintos usos, como el riego o la creación de una increible atmósfera sonora. Se ha protegido con baranda alcubilla y arqueta (en breve les seguirá el pozo) y mañana se sembrarán 6 árboles que acompañarán a las adelfas que salpican el arroyo (noguera, almez y morera).







viernes, 15 de octubre de 2010

Rebosaderos

Estábamos en la tareas de limpieza de la alcubilla para su posterior adecuación como lugar de encuentro (que la denominación como área recreativa me gusta muy poco) cuando nos dio por tirar de unos restos de mortero de cal que formaban una pequeña acequia. Estas muestras salieron a la luz cuando en la intervención de finales de los noventa se recuperó la cubierta de la alcubilla y se intentó adecentar del paraje para el recreo. Obra que, por cierto, realizamos desde la Escuela Taller con la donación de material que hizo la Delegación de Medio Ambiente por mediación de Arturo Azorit.

Pues en esas, cuando se estaba abriendo a barrena el agujero para los árboles que en su día levemente hoyaron estas tierras, nos topamos con la evidencia. Excavamos un poco, la identificamos y volvimos a tapar, aunque el agua de lluvia ha ido dejando de nuevo al descubierto la evidencia.

Pues ahora sí nos decidimos a tirar totalmente del hilo, y quedamos totalmente sorprendidos, pues excepto un pequeño tramo inicial que procede del pozo y que ha desaparecido, se conserva todo el sistema de rebosadero de pozo y alcubilla.

Se trata de un doble canal que procede de pozo y alcubilla y que alterna mortero de cal y ladrillo de barro cocido. Formando una "V", ambos vienen aunirse en una arqueta cuadrada, de ladrillo macizo, de unos 80 cm. de profundidad y que, tras rebosar, drena el agua a través de un único canal hasta el vecino arrroyo. A ambos lados del canal se pueden apreciar los restos de ladrillos que, situados de manera horizontal, hacían las veces de tapadera del hueco del canal, protegiendo de accidentes y desbordamiento de aguas que encharcarán la zona.

Oculta bajo poco menos de una cuarta de tierra, sólo ha mostrado cerámica moderna que se puede encuadrar en los siglos XIX y XX, por lo que podemos apreciar que su colmatación se produjo en la primera mitad del pasado siglo. Sin embargo, la alternancia indistinta de mortero y ladrillo nos indica las presencia de una fase bastante antigua en la que el total de la obra era de mortero.



En las fotos los amigos Loren y Dioni, y yo tras la cámara.

martes, 21 de septiembre de 2010

lunes, 20 de septiembre de 2010

Nuevo folleto del sendero del bronce

Bueno, ya tenemos en imprenta el nuevo folleto del Sendero del Bronce  (Baños de la Encina) que complementará a la nueva señalética (de piedra) y a las mesas de intepretación que se han instalado por todo el itinerario. Si no hay ningún problema, en pocos días los tendremos físicamente.

Se trata de proyecto para el que contamos con la colaboración de la Consejería de Turismo y ADIT Sierra Morena y que en proximos días se verá complementado con la instalación de mesas tipo picnic y bancos en tramos muy específicos del recorrido, unas y otros perfectamente integrados en el entorno, y la limpieza y recuperación de los bienes etnográficos que salpican el sendero, como es el caso del complejo hídrico de la Alcubilla (pozo, alcubilla y acequia de drenaje -una joya-).

Un proyecto paralelo contempla la recuperación de la Piedra Escurridera como área recreativa y la escombrera superior como mirador arbolado. Ya se ha realizado la limpieza de basuras (botellas, televisiones, sacos, plásticos, etc., etc.) y ahora se procede a la de escombros, sellado vegetal de la escombrera, valla de protección, instalación de sistema de riego, reforestación e instalación de bancos y mesas tipo picnic. Por cierto, ya se ha limpiado el pocico de la Piedra Escurridera que ha pasado de un metro a sus originales 5,25 metros. En el interior han aparecido todo tipo de trozos de cántaros y restos la cal usada para higienizar el agua. Se van a instalar medidas de protección que eviten cualquier accidente.



lunes, 6 de septiembre de 2010

Curso de cerámica prehistórica

Ya ha arrancado el trajín en la Casa del Barro con el 1er curso de cerámica prehistórica. En total, los 14 alumnos matriculados recibirán 65 horas formativas, casi en su totalidad prácticas, impartidas por las profesoras “Consi” y “Chus”, dos profesionales que pertenecen a la empresa alfarera Galira, situada en Galera, en el altiplano de Granada.

El curso inició su andadura el sábado, día 4 de septiembre, y después de dos días de trabajo nuestros paisanos están mostrando unas dotes innatas para estas labores artesanas, como queda reflejado en que algunos de ellos ya estén elaborando verdaderas piezas complejas como copas de ajuar funerario y grandes vasijas.

Con posterioridad, se realizará un viaje a Galera, con el objetivo que puedan conocer “in situ” como desarrolla su trabajo el taller Galira, tanto técnico como comercial, y para conocer la gestión técnica del yacimiento arqueológico de Castellón Alto y del Museo de la localidad, ambos con recorridos paralelos a nuestro yacimiento argárico de Peñalosa y nuestro Museo del Territorio. Finalmente, se realizará una visita técnica a Peñalosa y se darán a conocer las posibilidades de futuro de la “Casa del Barro” de nuestro municipio.



Perdón, las fotos son de Susana Martín.

sábado, 12 de junio de 2010

Sobre las Salas y el puente de los Charcones

Es evidente, como bien dices, que el puente existe. Se trata de un pequeño puente de piedra local formado por un solo ojo elevado sobre bóveda de medio punto. Muestra algunos datos de gran interés, como que está “cosido en una sola pieza”; es decir el arco de medio punto que salva el arroyo forma una sola pieza con el cimiento, también de piedra, el arco está trabado al enlosado de piedra que forman el cauce del arroyo y la cimentación. Esta es una solución bastante avanzada y compleja, más aún cuando estamos hablando de un puente tan pequeño.

Por otra parte, las paredes laterales del cauce forman un doble embudo cuyos extremos más delgados se unen en el propio puente.

No recuerdo con exactitud el año, pero pudiera ser en 1996 cuando, durante las obras de construcción de la depuradora, se reforzó con una capa de hormigón superior, parece ser que previniendo se hundiera por el peso de los camiones que debían pasar por encima con motivo de la construcción.

¿Origen romano?, la verdad que es bastante tentador. Podría darte la opción que entiendo más apropiada, pero se necesitaría mucha más información de campo para poder tomar una determinación. Voy a exponerte los argumentos que yo encuentro en pro y en contra. Es evidente que lo reducido del tamaño no aporta suficientes elementos para confirmar el estilo constructivo al que puede adscribirse.

La prueba más evidente para tomar posiciones en pro de su origen romano, es que cada día hay más adeptos, entre los que me cuento, que entienden que la muy nombrada vía romana de Cástulo a Sisapo, dos de los centros mineros más importantes a una y otra vertiente de Sierra Morena, se introducía por este punto en Sierra Morena, a través de Valdéloshuertos y el Marquiguelo, para seguir rumbo Escoriales, Cañada Real de la Plata por la Mojonera (Camino del Hoyo) para llegar a unirse al camino de la Plata, que desde Sisapo buscaba el Mediterráneo por Cartago Nova. Muestras que acompañan a este viario las va habiendo cada día en mayor numero: los restos de la Virgen de la Encina (el camino desde Cástulo pasaba a la actual Linares y por el cordel de Linares a Guarromán salvaba el Guadiel); los numerosos enterramientos que desde la Virgen van salpicando hasta llegar al “Prao”; el camino “romano”, si lo fuera; el reciente descubrimiento de un templo o mausoleo funerario situado en la cima del Cueto, posiblemente dedicado a una dama romana, Ilicia, al que habría que sumar el posible origen romano de los aljibes del castillo, en los que aparece la típica media caña tan presente en los edificio hídricos romanos; la parte central de la Fuente Cayetana, de seguro origen romano; la cultura material, que aparece a modo de testigo en Peñalosa; las Salas Galiarda, el castillete de Los Escoriales y la villae que se muestra a los pies del primero, posiblemente formando parte del aparato administrativo de gestión de las minas; los sarcófagos antropomorfos presentes en las cercanías de Santa Amalia, el Navamorquín o la Loma de las Sepulturas; etc., etc. En su tesis reciente, Luis Arboledas hace una firme apuesta por este camino.

En su contra, que el camino quizás pueda ser bajomedieval y no romano y, en consonancia, también lo sea el puente. Sin excavación arqueológica es demasiado arriesgado tomar una u otra determinación. Pero la prueba que puede aportar más argumentos a su origen romano es natural y no humana.

Todo el territorio que forma el eje Charcones, las Huertas, Cantalasranas, Huerta Zambrana hasta superar la carretera es un realidad un conjunto de tierras, al pie de la falla, que en origen se encontraban muy por debajo del nivel de su entorno. Yendo a evacuar a ese espacio todas las aguas del Llano, buscando el curso del Rumblar a través de Valdeloshuertos. No es de extrañar, por tanto, que todas estas tierras cuando no son inundables o lo eran, muestran suelos tremendamente fértiles, fruto de la deposición de material que ha ido colmatando estas “tierras bajas”. El estudio geológico que está realizando la Universidad de Jaén, en breve, nos debe avanzar más sobre el tema.

Es evidente que el bañusco medieval fue canalizando, dando orden, a la salida de las aguas, de manera paralela que fue roturando las tierras del llano, de la Campiñuela. Así fue creando una “zanja” que drenara las aguas hasta llevarlas a nuestro puente y a Valdeloshuertos. Zanja y puente sobreviven si hay quien los mantenga y limpie por interés propio. Cuando no hay rentabilidad o simplemente no hay “personas” presentes, una y otro (zanja y puente) desaparecen de obligación. Entiendo que realizando un ligero análisis de la situación actual de los pozos de los Charcones se pueden entender esta premisa.

¿Y dónde quiero llegar? Pues a lo siguiente, si el puente es romano, ¿cómo sobrevivió sin ser ocultado bajo los sedimentos desde, al menos, el Bajo Imperio a la llegada de los primeros musulmanes? Si el puente es bajomedieval, la respuesta es sencilla.

Bueno, pues pasamos a los “hilos”. Hace un par de años, reconociendo el valor que tiene el puente, ya sea romano o bajomedieval (en una guía antigua ya aparece una foto del puente), y el interés educativo y recreativo del paraje, nos pusimos a trabajar para recuperar todo el entorno. Pero entonces, la todopoderosa Consejería de Medio Ambiente dice que es de su propiedad y en buena sintonía nos proponen redactar ellos un proyecto porque el terreno es suyo. El esbozo de proyecto, en una palabra: “cojonudo”, pero el proyecto aún no se ha redactado. Conociendo las mimbres, cuando redactamos el proyecto de la “Verea de las Aguas a Peñalosa” aprobado ya por ADIT Sierra Morena para ejecutar en 2011, no nos olvidamos de cuantificar una pequeña partida, muy abstracta, pues la propiedad no es municipal, que contemplara actuación en Los Charcones. Entretanto, ¡ojalá llegue ese magnífico proyecto!

lunes, 31 de mayo de 2010

El Pozo Nuevo

Ahora hace doce años que se nos ocurrió la “ridícula” idea de recuperar un elemento que para mí era un monumento de carácter etnográfico excepcional: El Pozo Nuevo. Hoy además creo que es un lugar muy querido.

Pues sí, fue hace doce años. Teníamos cuatro mesas de camping donadas por la Diputación Provincial, un cartel de la Red de Municipios de Olivo, un material de obra sobrante que nos había cedido la recién creada Consejería de Medio Ambiente para recuperar el paraje de la Alcubilla (Arturo Azorit) y la necesidad de un taller de turismo de proponer y participar en actividades de tipo medioambiental, recreativo y turístico. En ese marco nació la idea de recuperar el Pozo Nuevo una vez que se había intervenido en la Alcubilla.

Tras la limpieza de un paraje desolador, la obra de albañilería vino a ordenar y proteger el espacio. Posteriormente, el taller de turismo llevó a cabo la reforestación del espacio (olmos) abriendo los hoyos a base de barrena, llevó a cabo la instalación de mesas y papeleras, y colocó un panel de interpretación de los usos del agua en nuestro pueblo. Colocamos como bien pudimos el cartel de la Asociación de Municipios del Olivo y la gente, según iban creciendo los olmos, comenzó a visitar y disfrutar del lugar.

El pozo se encuentra en un embudo sedimentario, hecho que ha provocado que la deposición de materiales sea cuantiosa e intensa. Por eso no nos ha extrañado detectar, en los últimos trabajos realizados, una solería de piedra inferior a los niveles actuales, variando su profundidad entre 20 cm. y un metro. El interior del pozo está realizado con grandes pórfidos provenientes de la parte alta, por encima de Huerto Lucero y, aunque se nos asegura que para llegar al fondo se necesitan dos cuerdas de barcinar, lo cierto es que el fondo actual nos da cifras algo por encima de nueve metros.

El último invierno degradó con saña el paraje, por lo que nuevamente me acordé de este bien etnográfico, como me acuerdo de muchos otros, pero éste me trae algunos buenos recuerdos de cuando niño. Como cuando íbamos un poco más arriba, con Juan Manuel “el de la tonta”, a cargar alpacas. Formábamos una gigantesca montaña de paja sobre el pasquali, apenas se veía el remolque. Y luego, subidos sobre ella, nos movíamos al son de un estruendo sonoro, pesado y lento; o cuando con mi primo Dioni nos parábamos a darles agua a las cabras de sus padres, antes de recogerlas en la nave.

Por eso este invierno me volví acordar del Pozo Nuevo y de como un bien común, aunque cambie de uso por las circunstancias, tiene que seguir teniendo vida en común para no desaparecer. Haciendo mis cuentas vi que su recuperación podía tener hueco en un proyecto que estamos desarrollando, el Geosendero de la Pizarrilla, y no lo dude un segundo: el Pozo Nuevo sigue siendo de todos y para todos. Un eslabón más de una cadena natural que irá cerrándose en torno a nuestro pueblo: Camino de la Cueva de la Niña Bonita, Pozo la Vega, Pozo Nuevo, Piedra Escurridera, Alcubilla, Piedras Bermejas y Barranco del Pilarejo.
El amigo Lore, este tiempo atrás, echó un buen número de "cabezolones"en el pozo; ya se ven algunas ranillas moviéndose por el agua, dando la nota de vida al paraje.